En algunas entradas anteriores comenzamos a hablar sobre la interpretación de dibujos, introduciendo primero su origen y algunas nociones básicas (¡léelo aquí!), para posteriormente tratar la simbología de los colores (¡léelo aquí!)
Por ello, nuevamente vuelvo a adentrarme en este tema tan fascinante, en esas obras de arte con las que podemos conocer muchísimos aspectos del niño ya que en ellos plasman todo lo que son, lo que viven, lo que piensan y lo que ansían.
Uno de los símbolos u objetos que más predominan en los dibujos infantiles, como muchas veces hemos podido observar es la CASA, pero, ¿sabes qué simboliza? Con un poquito de lógica seríamos capaces de averiguarlo.
En el dibujo, la casa, además de ser una representación simbólica del niño, también hace referencia a las emociones que el hogar del pequeño le inspira, al ambiente que en él vive y a las características de las relaciones e interacciones de la persona y su familia, y de su familia con lo exterior, la sociedad. Por tanto, debemos prestar atención por un lado, a lo que sucede en el exterior de la casa, y por otro, a la casa en sí y a lo que se plasma en su interior.
EXTERIOR
En cuanto al espacio que rodea la casa, numerosos expertos han expresado que informa sobre el propio entorno del niño y su adaptación social.
Proximidad de la casa al borde de la hoja
- Una casa excesivamente próxima al borde del papel representa la necesidad de
contacto, de compañía, y la facilidad con la que se puede acceder al niño y a sus sentimientos para entablar una conexión emocional y social.
- Por el contrario, una casa que se aleja notablemente del borde significa que es mucho más difícil establecer lazos íntimos con esa persona, con grandes necesidades de autonomía e independencia.
Ubicación o desplazamiento en el folio
- Hacia abajo: el pequeño se siente desplazado.
- Hacia arriba: muy soñador, quizás a veces poco realista, con objetivos altos.
- Hacia la izquierda: impulsividad, vuelta al pasado, preocupado por sí mismo.
- Hacia la derecha: racional, algo rígido, preocupado por el futuro y por los demás.
Otros símbolos y objetos
- Caminito hacia la casa: indica de qué manera es preferible establecer el contacto y la relación con el niño. Puede ser recto (sencillo, sin complicaciones), sinuoso (inconstante, variable), camino que se estrecha (abierta al principio pero selectiva una vez se afianza la relación), camino que se ensancha (lo contrario).
- Vallas: ciertas limitaciones al acceso.
- Árboles y flores: deseo de gustar y de afirmarse a sí mismo.
-Animales, expresando la importancia que le da el niño hacia ese ser, como el perro (protector de la familia), pájaros (deseo de libertad)... Es importante conocer si el niño tiene mascotas en casa, puesto que en caso negativo su representación puede tener una simbología concreta, más allá del simple hecho de ''representarlo''.
LA CASA
Casa alta: representa a una persona sensible, deseosa de aprender, descubrir, imaginar; selectiva y exigente, algo tímido.
Casa baja: No quiere complicaciones, vive plenamente, sin plantearse preguntas. Aprecia las cosas sencillas de la vida, extrovertido.
Casa grande: Suele representar a alguien que busca atraer la atención, persona centrada en una misma si la casa presenta pocas ventanas. Le gusta hacerse notar.
Casa pequeña: Persona que trata de pasar inadvertida. Es introvertido, se desenvuelve sin pedir ayuda, confía en sí mismo, paciente, trabajador.
Las paredes: La manera en la que se ha trazado la pared izquierda hace referencia al pasado. Si esta se caracteriza por ser un trazo débil, sinuoso o quebrado, representaría el daño que está sufriendo la persona por un suceso en etapas anteriores de su vida. Por otro lado, el trazo que corresponde a la pared derecha nos indica el nivel de desempeño de la persona y su capacidad de hacer frente a situaciones del futuro. El lado derecho debe parecer resistente y sólido, puesto que lo contrario reflejaría dificultades para afrontar las adversidades e imprevistos.
Chimenea con/sin humo: Una chimenea sin humo puede indicarnos, por un lado, que la persona es muy calmada (si la casa es sólida, con buen trazo y el exterior es agradable) o que se siente vacía, si la casa tiene aspecto débil y el exterior está casi desnudo. Por el contrario, una chimenea con humo indica calor, ambiente hogareño y acogedor, aunque también se ha de fijar la atención a cómo es el humo. Así, si el humo se dirige hacia la derecha la persona está centrada en los acontecimientos futuros (agradables o no), mientras que si está dirigido hacia la izquierda refleja la gran influencia que el pasado tiene sobre el pequeño, del cual no consigue desligarse emocionalmente (positivo o negativo).
La puerta: La ausencia de puerta refleja, una vez más, una limitación y barrera a la hora de acceder al interior, a la persona en sí y a su entorno.
Las ventanas: Cuantas más ventanas haya, más extrovertida y curiosa será la persona, a no ser que haya cortinas. La ausencia de ventanas o la escasez de ellas (pocas y pequeñas) indica una actitud reservada, de querer preservar su intimidad. Unas ventanas grandes reflejan totalmente a la persona como un libro abierto, espontánea, que dice lo que piensa.
Dile a tus peques simplemente que dibujen una casa, la que ellos quieran como ellos quieran. Una vez lo hagan, pregúntales qué han dibujado, qué se representa, qué sucede en el dibujo, ya que lo que ellos te cuenten es fundamental. Compáralo con otros donde también haya dibujado este mismo elemento.
¡ANÍMATE Y PRUEBA!
¡¡ GRACIAS !!
ResponderEliminarComo padres, este artículo aporte una información valiosísima para conocer mejor a nuestros hijos/as.
Un recurso estupendo para esta labor permanente de ser mejores tutores de esas vidas que están en nuestras manos.
Curioso como un simple folio y algunos colores, suponen
una herramienta tan completa para ser mejores padres/madres.
Enhorabuena y saludos
Tienes toda la razón. Los dibujos son más que dibujos, son casi 'diarios' donde los peques plasman su interior, su vida.
ResponderEliminar¡Saludos y muchííísimas gracias!