Sabemos que el espacio del aula es uno de los factores que más ayudan a crear y estimular el aprendizaje en los pequeños, por tanto, debe convertirse en un lugar que favorezca la adquisición de conocimientos, que encienda en los niños la chispa de la curiosidad y la necesidad de experimentar, manipular, conocer lo que le rodea y acceder a ello de manera autónoma. Y para conseguirlo, se ha de seguir una serie de criterios que a continuación les exponemos que probablemente, si los plasman en sus aulas, ¡les brindará consecuencias muy positivas! 1. El aula la estructuraremos en distintas zonas de juego o trabajo , que favorezca la diversidad de opciones y la elección por parte del niño. No se puede llevar a cabo un buen proceso de enseñanza-aprendizaje si el aula se compone de un solo espacio lleno de materiales y recursos sin un orden. Como en nuestros hogares la vivienda se divide en zonas, ¡el aula ha de estarlo también! Así al niño le es más fácil comprender el espacio y ace...