Todos sabemos que, en la medida de lo posible, reutilizar materiales y objetos en el aula es un acto muy favorecedor para todos: para los peques, porque indirectamente les transmitimos valores y actitudes positivas hacia el cuidado del entorno, y para la naturaleza, porque en vez de generar más y más residuos les encontramos una utilidad alternativa. Hoy, los platos de plástico , esa salvación para evitar pasar horas fregando después de comidas y fiestas, son los protagonistas, porque con ellos podemos realizar mil manualidades con los peques y así desarrollar su creatividad, motricidad fina, coordinación viso-manual, autonomía, aprender haciendo. ¡Aquí te recopilo algunas de ellas! ¿Se te ocurre alguna más?