La educación perfecta no existe. No es cierto eso de que haya una receta mágica para enseñar y aprender aplicable a todo el universo entero, por una sencilla razón: todos somos diferentes, y eso implica que todos aprendemos de manera diferente . Siempre habrá un pequeño matiz de distinción en cómo adquirimos conocimiento cada ser humano. Y esto hemos de tenerlo muy en cuenta: puede que aplicar una metodología a Pepito produzca resultados maravillosos, pero la aplicamos a Juanita y... es un ¿fracaso? No, no es fracaso, es simplemente que ella aprende de una manera personal y única, distinta a Pepito. Por tanto, educar es una tarea constante de adaptación y búsqueda de nuevas y diversas formas por parte del educador . No podemos pretender enseñar de igual forma a todos, porque así es como surge después el fracaso escolar: porque los que aprenden ''de otra manera'' a la que fomenta el sistema educativo español quedan fuera. Eso sí, la educación buena y de calidad tie...