SECCIONES

lunes, 30 de septiembre de 2013

Un título, mil cuentos

Después de este pequeño parón, vuelve este blog cargadito de ilusión a compartir con todos ustedes (¡los mejores seguidores del mundo!) cada semana esas cositas maravillosas que descubro en el mundo de la educación.
¿Y con qué regresamos? Pues con un estupendo juego en el que tenemos que encender nuestra imaginación y creatividad, además de fomentar la animación a la lectura y escritura en los alumnos, y que podemos llevar a cabo en cualquier nivel educativo con sencillas adaptaciones.
Así, mi profesora de Didáctica de la Lectoescritura y Literatura nos propuso en clase esta divertida idea. Primero, atrapó nuestra curiosidad enseñándonos la portada de este cuento de título muy sugerente.



¿Por qué el príncipe será rarito? ¿Hay alguna pista en la ilustración de la portada? ¿Qué sucederá en el cuento? Poco a poco, fuimos haciendo una pequeña lluvia de ideas para luego ponernos manos a la obra: teníamos que inventar nuestro propio cuento para esta historia que lleva por título ''Un príncipe algo rarito'', para luego descubrir por qué el príncipe de este cuento era rarito según sus autores.

Por grupos de trabajo, comenzamos a aportar ideas hasta que formamos una pequeña historia basada en el título, ¡y esto fue lo que surgió con mis compis!:

El príncipe Bartolomeo Arturo Federico de los Cien Valles, como cada día, preparaba su armadura, escudo  y espada para bajar a su gran jardín a practicar el noble arte de la lucha. Desde muy chiquitito, a Bartoli, como cariñosamente lo llamaba su familia, le habían enseñado que todos los hombres del reino estaban destinados a ir a la batalla, aunque a él eso de pelear con otros le hacía sentirse mal.

Y es que Bartoli no había nacido para luchar, si no para bailar. Bailaba constantemente: en la cocina, en el baño, en el salón... eso sí, siempre a escondidas si no quería que le cayera una buen enfado de sus padres los Reyes. Solo le había confiado su gran secreto a algo muy valioso para él: su escudo, que le acompañaba desde la cuna.

Un día, en la víspera de su quince cumpleaños mientras bailaba contento en su dormitorio, de repente su padre entró y lo descubrió. Lleno de rabia, golpeó con fuerza el escudo de Bartoli que estaba a su lado y se fue.

Bartoli, a punto de llorar, corrió a su escudo y lo abrazó con todas sus fuerzas. Pero de repente, escuchó:

- ¡Ey, ey, no me aprietes tanto! Estoy bien, solo ha sido un rasguño.
- ¡Aaaayyy! ¿Tú... tú puedes hablar?
- Claro Bartoli, yo soy un escudo peculiar. Te he observado desde muy pequeñito y he disfrutado de cada uno de tus bailes a escondidas.
- ¡Vaya! Pero... mis padres no quieren que baile, sino que luche.
-  Escúchame Bartoli. Tu debes luchar, pero por tu sueño. Mi antiguo dueño tenía el mismo deseo que tú, pero no lo logró, así que debes hacerlo tú por él.
- ¿Tu antiguo dueño?
- Sí Bartoli, el rey... tu papá.

Y colorín colorado, Bartoli, su papá y su escudo por siempre bailaron.

***

¿Qué te parece? Con los peques en Infantil, podemos realizarlo en la asamblea todos juntos, mientras el/la profe apunta las ideas y da ''forma'' al texto del cuento. Una actividad genial donde nos damos cuenta de las mil posibilidades de creación e imaginación que existen y de que en la diversidad está en la riqueza. Pero recuerda... ¡el cuento que propongas debe tener un título muuuy sugerente!


¡Muchas gracias, mejores compis del mundo por dejarme compartir el fruto de nuestro trabajo!

3 comentarios:

  1. ¡Está genial! Me ha encantado el cuento, me lo guardo para tener a mano. Gracias por compartir. Un saludo

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  2. Os salió un cuento genial. Me gusta la idea. Un saludo.

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  3. A mi también me gusta la idea porque desarrolla la imaginación, será muy divertido escuchar las ocurrencias de los peques. Por cierto, os salió un cuento muy entretenido. ¡Besitos!

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