SECCIONES

jueves, 12 de diciembre de 2013

Las cosas sencillas

En la cabecita de un niño un palo puede ser un lápiz imaginario que escribe con tinta invisible. O un avión supersónico. O una varita mágica que hace aparecer lo que deseemos. O un señor que solo tiene un hueso y por eso se mantiene recto y firme. O una pesa para hacer ejercicio. O una nariz enooooorme como la de Pinocho.

¿Y si estas Navidades volvemos a disfrutar de las cosas sencillas, y hacemos ver a los peques el gran valor que estas tienen?

Más que un anuncio de una bebida, lo propongo como un anuncio para pensar.

1 comentario:

  1. Una entrada muy buena... No creo que se necesiten grandes gastos de dinero ni juguetes muy sofisticados a veces lo más simple es lo que les hace felices a los niños y, también, a los adultos. Muchas gracias por compartir. Un beso

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