SECCIONES

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Postales navideñas caseras

Es la época de la felicitación por excelencia.

 Todos buscamos felicitaciones originales, ¿verdad?...
Y creo que no hay nada más original que hacer con los peques (y los no tan peques) nuestra propia postal de felicitación navideña.

¿Cómo? Muy fácil. Lo primero, poner en marcha la imaginación. ¿Qué usar? Una cartulina doblada, un folio, un trozo de cartón, o quizá de tela. Los materiales son infinitos, ¡cualquier cosa sirve!

 Y una vez hayamos elegido la base, toca realizar el diseño. ¿Tendrá portada? ¿O habrá sorpresa dentro? ¿Qué motivo elegir? ¡Aquí les dejo algunas imágenes curiosas que inspiran!

¡Una cara de reno!
¿Y si usamos las huellas de los pies de los peques?
Cantores personalizados con fotito

Como ven, para decorar se pueden usar muuuuchas cosas combinándolo de diversa forma: purpurina, materiales de relieve (algodón, botones, telas, bolitas...), pintura, tiza, lápices, trozos de revista para hacer collages, etc.
Seguro que a los niños se les ocurren mil formas de hacerlo. Y recibir una felicitación así tiene mucho más valor que una imagen impresa o una postal digital.


¿Se animan a probar?


Te diviertes tú, se divierten los niños y pasan un ratito muy agradable juntos, un trabajo en equipo único y totalmente original.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Su mejor regalo.

Su mejor regalo no se toca. Su mejor regalo se siente.

Su mejor regalo no está en escaparates. Su mejor regalo lo tienen muy cerca.

Su mejor regalo no sale en la tele. Su mejor regalo no lo necesita.

Su mejor regalo no  se envuelve. Tampoco lo necesita.

Su mejor regalo no hay que encargarlo. Su mejor regalo llega solo.

Su mejor regalo no llega en Navidad.

Su mejor regalo...

Eres tú.





¡¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD !!!!!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Educación legitimadora o educación para el cambio?

Artículo de En el corazón de infantil para el blog EduCa't amb qualitat! 

Estamos viviendo una época donde la sociedad se está viendo gravemente afectada. Y parece que cada vez más. El sistema capitalista en el que estamos envueltos ha propiciado que el mundo de la educación se vea atrapado también en él.

Decía Confucio que ''donde hay educación no hay división de clases''; decía Nelson Mandela que ''la educación es el arma más poderosa que se puede usar para cambiar el mundo''... Entonces, ¿por qué cada día más niños ven peligrar su posibilidad de acudir a la escuela, de recibir educación?, ¿por qué cada vez la división económica es más profunda?, ¿por qué no cambia la sociedad, el mundo, si existen miles y miles de escuelas en el mundo? Sencillamente, porque el sistema educativo está preparado para legitimar el orden político, social y económico existente, transmitiendo de forma latente y oculta la bondad del sistema, ya que con un sistema educativo que lo favorezca se crea un respaldo importante. Y es aquí donde surge la gran cuestión, ¿realmente tiene que ejercer la educación la función legitimadora, favoreciendo aun más la división de clases y la no compensación de desigualdades? Claramente no. Hay que educar para el cambio, para todos esos valores que tanto se fomentan de palabra, pero que se terminan llevando el viento.

El sistema educativo y sus profesionales deberían estar para formar personas críticas, que piensen y razonen, capaces de detectar injusticias, problemas y errores, con el fin de alcanzar ese bienestar, dignidad y felicidad común que cada vez más parece una verdadera utopía inalcanzable. La educación inevitablemente está inmersa en la sociedad, pero quizá podría ser la sociedad la que se vea inmersa en la educación, siendo así la educación la que dirija al mundo, y no el dinero, y no la política, y no los intereses de unos cuantos. Desligar la educación del sistema social y económico, en la medida de lo posible, ofreciendo una educación que realmente permita a los ciudadanos ser libres, con un futuro de buenas posibilidades, olvidando su origen, sus condiciones económicas y sociales. Este es el mayor reto. Difícil, pero no imposible.


Y ustedes, ¿qué piensan? ¡Háznoslo saber tanto comentando aquí abajo o visitando el blog con el que colaboramos EduCa't amb qualitat!