SECCIONES

sábado, 8 de septiembre de 2012

Érase una vez, cuando la educación era importante..

Y así comienzo el post de hoy. Desde que la palabra ''crisis'' empezó a retumbar en nuestras cabezas, todo cambió...a peor. Todo. Incluida la educación del país. Eso que parecía ser tan importante y clave para el futuro, que incluso forma parte de eso a lo que llaman ''Derechos Humanos'', y que por consiguiente debía ser ¿inalienable? se desmorona rápidamente.


¿El derecho a ser educado y a recibir educación? Es algo tan obvio que podría parecer hasta absurdo el hecho de que tenga que ser recogido en un documento oficial. Pero no, ni aún así los ''poderosos'' tienen la dignidad de respetarlo, siempre y cuando ellos y ellas, sus familiares y amigos (importantísimo) puedan seguir llevando sus super vidas de ¿humildad y sencillez?
Queridos ciudadanos españoles, a los poderosos (evito dar nombres concretos, pero entenderán a qué/quiénes me refiero) no les importamos nada. En absoluto. Y está más que demostrado. Estamos bajo la dictadura del Señor Dinero gracias a aquellos y aquellas que un día, al ver que el capitalismo empezaba a fallar, apostaron por seguir adelante con él arremetiendo brutalmente contra el pueblo. Y aquí estamos, pagando las consecuencias por ello. La cojera de la sanidad ha sido velozmente contagiada a la educación.


¿Calidad educativa? ¿Excelencia? ¿Grandes oportunidades? Sí, pero fuera de España. Recorta por aquí, recorta por allá, adiós a las becas, bienvenida a la subida de tasas (mi carrera es una de las más baratas, y si el curso pasado costaba 555 euros, este año roza casi los 800, ¡viva la vida!) ¿No éramos nosotros el futuro de la sociedad? ¿No estaba en nuestra mano cambiar las cosas? ¿No era importante crear jóvenes críticos, libres, activos, competentes y colaborativos? Mentira, no, no lo es. Aquí en España no. A este país le son indiferentes los estudiantes, el futuro, ¡y me llena de rabia todavía escuchar a algún individuo decir que estamos recibiendo una educación de calidad! Es increíble cómo se ríen en nuestra propia cara, cómo nos manipulan y nos engañan. Estamos viviendo un comienzo de la privatización de los servicios, una privatización que provocará un duro proceso de selección social: estudia el rico, se educa el rico, se forma el rico, se culturiza el rico. Ejemplo claro el de las escuelas infantiles de diversos municipios de esta isla: los únicos pequeños que podrán ser atendidos serán aquellos cuya familia pueda permitirse el gasto de llevarlo a la escuelita para poder ellos ir a trabajar, ganar un sueldo y así vivir, o sobrevivir, pero ¿y si no pueden? Si no hay dinero para pagar la escuelita, y el niño necesita cuidados y atención, habrá algún familiar que no podrá incorporarse a la vida laboral por tener que cuidar del pequeño: la pérdida de un sueldo que en muchos casos significará no llegar a fin de mes, no comer lo suficiente, no poder pagar la luz y el agua, o ni siquiera el alquiler. ¿Y qué culpa debe el pobre niño, el pobre estudiante?

No hay nada más triste en la vida que tener que abandonar los estudios por la necesidad de obtener un sueldo, o no poder llevar al niño al colegio porque sus libros, uniforme y materiales son muy caros. No sé los demás, pero yo, ya no como futura profesora, sino como persona humana lo que quiero es brindar la oportunidad de estudiar al máximo número de niños posibles: me da igual si suben el ratio de alumnos por clase, la cuestión es adaptarse, y si no díganselo a los profesores que ejercen su profesión en países subdesarrollados, seguro que sus resultados son mil veces mejores que aquí, un supuesto país ¿desarrollado? que de eso tiene muy poco, porque cada vez vamos más atrasados, cada vez el pueblo queda más resentido y cada vez la oportunidad de estudiar pervivirá en menos personas, en los afortunados que reciban beca o dispongan de los recursos económicos para ello.
Cada vez se me ocurren menos ventajas de estudiar en este país, sobre todo si pienso en un futuro mejor y bueno, como deseamos todos los que somos estudiantes, mientras las cosas realmente innecesarias siguen ahí para disfrute de los poderosos, coches oficiales, cargos de confianza, asesores de esto, asesores de lo otro, Senado, y similares que cobran una barbaridad por solo asistir a él, aunque te pongas a dormir, leer revistas o chatear, mientras por España y el resto del mundo hay jóvenes que ven sus sueños truncados, gente revolviendo basureros en busca de algo que comer o vestir, padres y madres robando comida en supermercados, estudiantes encerrados en facultades y un sinfín de cosas similares y peores. Como digo yo, NO hay crisis. La crisis es una escusa inventada por los poderosos para aplastar más al pueblo y subir ellos su nivel económico y, por supuesto, de vida, absorbiendo de todo hasta la última gota y creando en España un sistema educativo que me da hasta vergüenza.

¿La pobreza? ¿El desastroso trato a la naturaleza? ¿El hambre? ¿La educación? Bah, invirtiendo en eso no se obtienen beneficios PERSONALES Y ECONÓMICOS que les convengan. Obvio que no. Muchas veces me he preguntado si realmente nuestra sociedad es así de enferma, o es que vivimos como en 'El show de Truman'. Porque hay decisiones y medidas tomadas en el plano educativo que no logro entender cómo han sido aprobadas, si usando el simple sentido común se sabría que va a causar una catástrofe social. Pero creo que he encontrado el motivo principal y fundamental que mueve a los poderosos a actuar así:



Y así lograr su continuidad en el poder, con un pueblo atontado, inculto, conformista y sumiso.

Aunque claro, si luego intentas manifestarte y lo que recibes son porrazos...Como decía Twitter, #HolaDictadura. ¿Nuestro país avanza?


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